jueves, 7 de noviembre de 2013
Dos grandes amores
Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos... Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella...
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo…Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más...
Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir,conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros.
sábado, 27 de julio de 2013
Cartas de despedida.
He estado intentando convencerme de que abandonar a una persona no es lo peor que se le puede hacer. Puede resultar doloroso pero no tiene por qué ser una tragedia. Si uno no dejase nunca a nada ni nadie, no tendría espacio para lo nuevo.
Evolucionar constituye una infidelidad: a los demás, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo...
Cada día debería tener al menos una infidelidad esencial, una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador, que garantizaría la fe en el futuro; una afirmación de que las cosas pueden ser, no sólo diferentes, sino mejores.
Evolucionar constituye una infidelidad: a los demás, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo...
Cada día debería tener al menos una infidelidad esencial, una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador, que garantizaría la fe en el futuro; una afirmación de que las cosas pueden ser, no sólo diferentes, sino mejores.
Intocables.
No sé si es que quiero verte a todas horas.
O, simplemente,
es porque te veo todos los días,
y no me basta.
Será porque de ti nada sobra.
Incluso se puede decir que falta.
Ese esoterismo,
que tiende al nerviosismo
cuando tratas de penetrarlo.
Y...
Me contabas que,
después de todo,
nos acordaríamos de esta noche
para el resto de nuestras vidas.
O, simplemente,
es porque te veo todos los días,
y no me basta.
Será porque de ti nada sobra.
Incluso se puede decir que falta.
Ese esoterismo,
que tiende al nerviosismo
cuando tratas de penetrarlo.
Y...
Me contabas que,
después de todo,
nos acordaríamos de esta noche
para el resto de nuestras vidas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


