No sé si es que quiero verte a todas horas.
O, simplemente,
es porque te veo todos los días,
y no me basta.
Será porque de ti nada sobra.
Incluso se puede decir que falta.
Ese esoterismo,
que tiende al nerviosismo
cuando tratas de penetrarlo.
Y...
Me contabas que,
después de todo,
nos acordaríamos de esta noche
para el resto de nuestras vidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario