lunes, 23 de enero de 2012

Loviu.

  Y ella cargada con la maleta salía a buscar un taxi para ir al aeropuerto.
Cuando se cruzaron en el portal le preguntó que de dónde venía a esas horas tan temprano con las manos manchadas de pintura azul, con lo poco que te gusta madrugar -le dijo.

  Pero ella no respondió nada, sólo sonrió.
Y la ciudad y sus paredes blancas despertaron cubiertas de declaraciones de amor. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario